Bosque de Niebla
Esta temporada, Grume ha brindado a todos sus socios la oportunidad de disfrutar de dos días de ruta a través del Bosque de Niebla, y precisamente hoy estamos en la segunda de ellas. A través de uno de los senderos más bonitos que conozco, y que todo senderista que se precie debería visitar en alguna ocasión, podemos disfrutar de un escenario muy singular en el Campo de Gibraltar, dentro de los límites del Parque Natural de Los Alcornocales, entre los términos municipales de Tarifa, Algeciras y Los Barrios, junto al Estrecho de Gibraltar, unión del Atlántico y el Mediterráneo.
La singularidad de este espacio radica precisamente en la niebla que le da nombre durante casi 245 días al año, y una alta pluviometría de entre 1.400 y 2.300 mm anuales. Estas especiales condiciones meteorológicas dan lugar a un ecosistema único, con un alto índice de humedad, que lo convierte en un bosque primitivo de laurisilva, ojaranzos, quejigos, alcornoques y otras especies tales como el madroño, el laurel, la hiedra y gran abundancia de musgos, helechos y líquenes.
Caminar entre este espectacular estallido salvaje de naturaleza, nos transporta a tiempos remotos envueltos en la magia de preciosas y sombrías imágenes, impropias de la zona en la que se ubica. Por dicha razón, el Bosque de Niebla cuenta con la máxima protección medioambiental, como zona de Reserva A del Parque Natural de Los Alcornocales.
Son las 09:00 horas del sábado 2 de mayo de 2.026. Nos encontramos en el Área Recreativa del Bujeo–Hoyo Don Pedro, a 298 metros de altitud, con viento flojo de levante, 12 grados de temperatura y una espesa niebla que apenas nos deja ver el maravilloso entorno que nos rodea.
El grupo de hoy está compuesto por 15 miembros de Grume, que es el número máximo de personas que contempla la autorización de acceso al Bosque de Niebla, y tras las habitual salutación e instrucciones de nuestro coordinador y responsable del grupo, iniciamos la marcha sobre las 09:15 horas en continuo ascenso por la pista de Las Corzas, que atraviesa el Monte Algamasilla.
Casi 20 minutos más tarde, tuvimos que lamentar un inesperado accidente, cuando una compañera intentó cruzar un paso canadiense para abrir una puerta que nos cerraba el paso. Sin darse cuenta, metió la pierna entre los barrotes, lo cual le ocasionó una fuerte herida y hematomas por rozadura. Tras unos minutos de incertidumbre y la lógica preocupación por los daños que esta persona podía haberse causado, otra compañera, sanitaria de profesión, le prestó la ayuda necesaria, determinando que, afortunadamente, las lesiones sufridas no eran tan grave como aparentaban. Así pues, al cabo de unos minutos de reposo, la propia accidentada decidió continuar la marcha en lugar de ser trasladada a un centro sanitario, tal como se le había sugerido. Por fortuna, la cosa no fue a mayores y pudimos continuar la ruta, atajando campo a través unos cientos de metros para enlazar con la pista y dejar atrás la dichosa puerta.
Seguimos ascendiendo cómodamente por Las Corzas envueltos en una niebla cada vez más espesa. Sobre las 10:40 horas llegamos al Puerto de La Higuera, concretamente a un punto señalizado como Monte Comares – Pista de Algamasilla (592 metros de altitud) habiendo recorridos unos 5 kilómetros.
Hacemos una pequeña parada para reagruparnos antes de abandonar la pista, y acto seguido afrontar una fuerte subida zigzagueante por un estrecho y dificultoso sendero de 1,3 kilómetros, que nos lleva a entroncar con un cortafuegos en el punto conocido como Cerro Mulas, a 761 msnm, adonde llegamos alrededor de las 11:25 horas. Esta subida se nos complica por las malas condiciones de algunos tramos, con grandes desniveles en forma de escalones rocosos muy resbaladizos, a los que se les unen una niebla más intensa, más frio, más viento intermitente, y una ligera e insistente llovizna, que poco a poco nos va calando.
En este punto, aprovechamos un pequeño conjunto de rocas para protegernos un poco del viento y de la lluvia, y tomar un ligero tentempié, y los que aún no lo habíamos hecho, sacar de nuestras mochilas los chubasqueros.
Atendiendo el sentir generalizado del grupo, dadas las condiciones meteorológicas adversas in crescendo, 15 minutos más tarde se toma la dura pero acertada decisión de abortar la ruta y descender por dicho cortafuegos hasta el punto de inicio.
Este cortafuegos vs. pista forestal, en verdad no sé cómo llamarle, nos lleva en un recorrido relativamente fácil por el Cerro Vacas, a 635 msnm. No hay obstáculos físicos, el firme está en relativamente buenas condiciones, y este largo recorrido de casi 6 km se ve únicamente deslucido por la abundante y espesa niebla, y la intermitente llovizna, que nos impide disfrutar del maravilloso espectáculo de naturaleza que nos viene acompañando desde el comienzo, que, aunque no podamos ver, sabemos que está ahí.
Conforme descendemos, el tiempo se torna un poco más benevolente, disminuye la niebla, desaparece la lluvia y el viento, pero, sin embargo, el cielo se mantiene totalmente cubierto de nubes.
Sobre 13:50 horas llegamos al Área Recreativa del Bujeo, con la frustración de no haber podido lograr nuestro objetivo principal, llegar hasta el Bosque de Niebla, y disfrutar de su mágico encanto. No obstante, con buen ánimo por parte de todo el grupo, hablamos de volver a intentarlo tan pronto como nos sea posible.
Aprovechando la “breve mejoría” del tiempo y las modestas instalaciones del área recreativa donde nos encontramos, decidimos tomarnos unos minutos de asueto para almorzar y charlar un rato antes de emprender el viaje de regreso a casa.
En total, hoy hemos caminado 12,1 km en un área de 1,6 km2. El tiempo transcurrido ha sido de 4:36 horas, de las cuales 3:23 hemos estado en movimiento y 1:13 horas detenido. La velocidad media fue de 2,62 km/h con un promedio en movimiento de 3:56 km/h. Las cotas mínimas y máximas han sido de 236 m y 756 m, con un ascenso y descenso acumulado de 556 m y 477 metros, respectivamente.
Hoy, el Bosque de Niebla ha sacado sus “mejores galas”, haciendo honor a su nombre, en claro desafío para este grupo de senderistas……. pero como dice el refrán: “una retirada a tiempo es una victoria”.
¡¡VOLVEREMOS!!.
JMRC



















