14 de diciembre de 2024.
Una vez más, Nos disponemos a iniciar la tradicional subida invernal al Torrecilla en estas fechas.
Somos 20 compañeros.
Hace un día bonito, claro y soleado, frio, cero grados y escarcha en el suelo. pero sin viento. Nos imaginamos que tendremos buenas vistas desde la cima, nada mas lejos de la realidad. Como luego veremos, estamos en la Sierra de las Nieves, y aquí todo es posible.
Iniciamos la marcha a las 9,15. Nos encaminamos hacia la “Cañada del Cuerno”. Teníamos que, debido a las lluvias de la semana pasada, nos íbamos a encontrar con barro, pero no es así, el terreno esta perfecto, y la subida no presenta otra dificultad que el esfuerzo físico que supone el continuo desnivel.
Tardamos 1,15 minutos en cruzar la cañada y llegamos a un llano con zonas cubiertas de nieve. Hacemos un alto para tomar un tentempié.
Seguimos caminando llegamos a la zona del Nevero. Hay una fina capa de nieve en toda la zona, pero no dificulta la marcha. Precioso espectáculo.
Llegamos al Puerto de los Pilones”, y nos encontramos la sorpresa de que en torno al Torrecilla aparecen nubes que tapan la cima.
Algunos senderistas que bajan del Torrecilla nos avisan que hay hielo, y que la subida son crampones es difícil e incluso puede ser peligrosa.
Decidimos iniciar la subida a ver como nos encontramos el suelo. Al poco de iniciar el ascenso, 6 compañeros decidimos dar por concluida la subida, dada la presencia de placas de hielo, y temiendo la dificultad de la bajada. El resto del grupo decide seguir.
Cuentas los compañeros que subieron, que la subida no planteo gran dificultad, ya que se podían evitar las zonas de hielo pisando nieve alrededor.
En la cima al parecer, no había visibilidad ninguna debido a la presencia de nubes.
La bajada es sumamente dura y dificultosa. Se hace muy lento, pero por fin, después de un gran esfuerzo, se reúne de nuevo el grupo en el “Puerto de los Pilones” para comer.
Tras la comida iniciamos el camino de regreso. Aunque el plan inicial era bajar por la “Cañada de las Animas”, pero debido al retraso en la subida y bajada del Torrecilla, y por prudencia, decidimos bajar por la “cañada del Cuerno” a fin de ganar tiempo.
Al final de la bajada, una compañera se despisto y perdió de vista al grupo. En vez de seguir caminando, tuvo la prudencia de pararse y hacer uso del silbato que llevaba consigo. Haciendo uso del silbato aviso al resto del grupo de su posición, y la pudimos encontrar. Muy aconsejable llevar un silbato en la mochila y en sitio fácilmente accesible, de forma que ante una situación similar permita reaccionar con prontitud.
Sin mas contratiempos, llegamos a los coches a los 17,45 minutos, con margen suficiente antes de que anochezca, gracias a la acertada decisión de bajar por la “Cañada del Cuerno”.


















