Después del tren de borrascas que hemos tenido en las cuatro últimas semanas, obligándonos a modificar nuestra programación eliminando y cambiando alguna que otra ruta, parece que hoy, por fin, el tiempo nos va a dar un respiro. Según el pronóstico, vamos a tener un día soleado, con temperaturas suaves y vientos flojos de N-NO, ideal para poder disfrutar de nuestra actividad favorita: “el senderismo”.
Es sábado 29 de marzo de 2.025. Nos encontramos en el aparcamiento existente frente al restaurante “El Kiosko”, junto al Embalse del Conde de Guadalhorce, dentro del Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes, en el término municipal de Árdales.
La ruta de hoy, circular y en sentido antihorario, es muy paisajística y fotográfica, de dificultad moderada. Transcurre íntegramente por la Sierra de Almorchón. Nuestro principal objetivo es encumbrar dos de sus picos más emblemáticos, “El Pico de la Cueva” (603 metros sobre el nivel del mar) y “El Pico Convento” (617 msnm), pasando por varios miradores naturales, entre los que destacan “El Arca”, “Del Chorro”, “De la Encantada y “De las Buitreras”.
Después de ser recibidos por la coordinadora de la ruta, y el responsable de Grume, con sus habituales palabras de bienvenida, información y consejos a los 21 senderistas que hoy formamos el grupo, sobre las 09:40 horas iniciamos la marcha en fila india por el arcén de la estrecha carretera que nos trajo hasta aquí. Al cabo de casi un kilómetro, tomamos un desvío a nuestra izquierda y nos adentramos en el monte propiamente dicho, en continua ascensión a través de un poblado pinar.
Este sendero nos lleva hasta el paraje conocido como “Los Camoriles” jalonado de taffonis (cavidades o huecos redondeados, talladas por la erosión en rocas cristalinas o areniscas), y otras formaciones geológicas diversas, que, aunque dignas de ser contempladas detenidamente, hoy no las tenemos incluidas en nuestra ruta, por lo que nos limitamos a verlas según caminamos.
En el kilómetro 2,9 llegamos al mirador “El Arca”, a 511 metros de altitud, para lo cual tenemos que superar un tramo rocoso formado por rocas areniscas y calizas de caprichosas formas, sin camino definido y un tanto complicado de seguir. Está relativamente señalizado con varios hitos un tanto confuso, que no llevan a ningún sitio concreto. Afrontamos la subida con sumo cuidado, eligiendo cada cual el camino más apropiado según su propio juicio y aptitudes, sin descartar pequeñas trepadas.
La recompensa a este dificultoso tramo la tenemos en el disfrute de las hermosas panorámicas que podemos contemplar desde esta atalaya. A nuestros pies, los tres embalses cercanos, Conde de Guadalhorce, Guadalteba y Guadalhorce, con un 97% de agua embalsada el primero, 46% el segundo, y 41% el tercero.
Tras el reagrupamiento y disfrute de estas maravillosas vistas enfilamos el camino subiendo hacia el “Pico de la Cueva”. Sobre las 11:25 horas llegamos a lo que muy bien podríamos llamar “la base” de dicho pico, situado unos 200 metros más arriba, en el kilómetro 3,5, a 603 msnm. Aun siendo corta la distancia que nos separa de la cima, llegar hasta ella puede resultar un poco complicado, dada la poca altura de los árboles y la multitud de ramas y troncos que casi cubren la vereda, por lo que un pequeño grupo decide no arriesgarse y optan por quedarse esperando a los que sí decidimos subir.
Hacemos este pequeño recorrido sin mucha dificultad, y alcanzamos la cumbre sobre las 11:37 horas. El “pico” es un gran promontorio rocoso horadado por el paso del tiempo, que corona el pequeño bosquete que acabamos de atravesar, y tras deleitarnos largamente con las espléndidas vistas panorámicas que nos rodean, tanto a media como a larga distancia, desandamos nuestros pasos para reunirnos con los compañeros que nos esperan abajo.
Allí aprovechamos para tomar un ligero tentempié, y a continuación reiniciamos la marcha en busca del “Pico Convento”, situado a unos dos kilómetros de distancia. El camino continúa por un denso pinar con un fuerte desnivel de subida, que viene a desembocar en un collado con abundante matorral bajo y plantas aromáticas. Lavanda, tomillo, romero, esparto, matagallos, jaras, lentisco, gamones. y retamas, nos dan la bienvenida en este bonito espacio.
Hacemos un par de paradas en los miradores “Del Chorro” (km 5,3), y “De la Encantada” (km. 5.7). donde volvemos a disfrutar de las extraordinarias vistas panorámicas que nos ofrecen ambos miradores, destacando el Paraje Natural del Desfiladero de Los Gaitanes y la Sierra de Huma.
Seguimos caminando y pronto llegamos a una especie de pequeño collado a unos 300 metros antes iniciar la subida al “Pico Convento”. En este punto, el grupo se divide entre los que optamos por subir y los que deciden no hacerlo, al igual que sucediera anteriormente en el “Pico de la Cueva”.
Los que decidimos subir dejamos nuestras mochilas a su cuidado, y más ligeros de peso emprendemos la ascensión a la cumbre del “Pico Convento” (km 6,4 y 619 metros de altitud), que coronamos sobre las 12:30 horas. Una vez más nos quedamos francamente impresionados por las excelentes vistas en 360º, compitiendo con las bellas panorámicas de las que venimos disfrutando durante todo el recorrido.,
Cumplido este objetivo, el grupo vuelve a dividirse en la bajada; unos toman un atajo para ir al siguiente punto que tenemos previsto para comer, el “Mirador de las Buitreras” (km 7,5), y los demás volvemos sobre nuestros pasos para reencontrarnos con los compañeros que se quedaron abajo esperándonos.
Una vez reagrupados, reemprendemos la marcha hacia dicho mirador caminando unos 700 metros, y allí nos volvemos a reunir con el otro grupo que ya nos estaban esperando. Nos concedemos unos 30 minutos para comer tranquilamente al borde de los “Tajos del Almorchón”, por el que discurre el río Guadalhorce. Mientras comemos y descansamos, observamos el vuelo de varios buitres por encima y por debajo de nuestra posición, entre las estrechas paredes del barranco.
A destacar las espectaculares vistas de los desfiladeros “De los Gaitanes, “De los Gaitanejos”, el “Valle del Hoyo”, el “Pico Huma”, el “Caminito del Rey” y la vía férrea. Todo un espectáculo de naturaleza en vivo.
A partir de aquí, podríamos decir que iniciamos el camino de vuelta, ahora en cómodo descenso siguiendo un cómodo carril de unos dos kilómetros hasta el cruce con el sendero del Caminito del Rey. Mientras descendemos, seguimos disfrutando de hermosas vistas, sin dejar de observar un ingente número de taffonis, que a modo de “decorado natural” aportan un punto muy llamativo en las paredes de estas montañas. Entre los múltiples taffonis que vemos al otro lado del valle, merece especial atención el llamado “Arco Gótico”,
Alcanzado dicho cruce, “paseamos” relajadamente durante casi un kilómetro hasta el acceso Norte al propio “Caminito del Rey”. Una vez allí, giramos a nuestra izquierda y seguimos “paseando” casi otros dos kilómetros por el sendero que discurre paralelo al río Guadalhorce, el cual nos lleva finalmente al punto de inicio de la ruta, que damos por finalizada sobre las 15:50 horas.
Como decíamos al principio, se trata de una ruta paisajística y fotográfica por excelencia, con vistas panorámica y paisajes impresionantes, lo que la convierte en un lugar fascinante para capturar la belleza natural, de la que nos traemos numerosos recuerdos en forma de fotografías y videos, tanto a nivel particular como de grupo.
Cabe añadir los densos pinares por los que hemos transitados, particularmente en las zonas más altas, y en menor medida con enebros y sabinas, y los típicos árboles de ribera, sauces y álamos, cerca del embalse de Gaitanejo.
Hemos recorrido un total 12,7 kilómetros en un tiempo de 06h 07’, de las que hemos estado en movimiento 03h 55’, lo que nos da una media de 2,07 km/h (3,23 km/h en movimiento). Las cotas mínimas y máximas fueron de 244 m y 661 m respectivamente, con un desnivel positivo acumulado de 657 m, y negativo de 557.
JMRC




















