Sábado 18 de enero de 2.025. Fiel a nuestra habitual cita semanal con la montaña, hoy nos desplazamos hasta Gaucin. Situado al sur de la comarca de la Serranía de Ronda, en el Valle del Genal, a este pueblo blanco se le conoce como el “Balcón de la Serranía” por sus impresionantes vistas, tanto al mar como a la montaña.
Según la RAE, el término “Hacho” define el “Sitio elevado cerca de la costa, desde donde se descubre bien el mar y en el cual solían hacerse señales con fuego”.
La ruta de hoy, parcialmente circular, se inicia por la falda este de la Sierra del Hacho para coronar su Vértice Geodésico (1.011 metros de altitud). Luego, recorreremos parte de su cresta hacia el oeste hasta la vía ferrata, y posteriormente descenderemos en regreso por la Colada del Molino al Peso. Todo ello en una combinación de los senderos GR-141 (Gran Senda de Málaga, Etapa 3), PR-A-504 (Sendero de la Sierra del Hacho) y PR-A-245 (Gaucin-El Colmenar). En total, unos 8 kilómetros.
Nos encontramos en el punto de partida, junto a la gasolinera del pueblo, a 630 msnm, un total de 34 grumeros, un invitado y una allegada. Siguiendo las buenas costumbres de nuestro coordinador, éste nos recibe con sus habituales palabras de bienvenida y consejos, al tiempo que nos informa también de un cambio de planes. A fin evitar el alto riesgo de caídas en el tramo final con una elevada pendiente en descenso, vamos a invertir el sentido de la marcha con respecto a lo programado, y esa parte de la ruta la haremos al comienzo en sentido ascendente; muy duro, pero más seguro.
El día se presenta ideal para la excursión, temperaturas entre 7 y 10 grados, cielos claros y despejados con presencia de algunas nubes al filo del mediodía, y prácticamente sin viento. No obstante, a estas horas de la mañana se nota una ligera brisa fresca del NE.
A las 09:10 horas comenzamos subiendo por detrás de la gasolinera, senderos GR-141 y PR-A-504, y pronto alcanzamos el Puerto de Los Hinojales caminando entre olivos y almendros en flor con buenas vistas del entorno que nos rodea; huertas, casas rurales y las vecinas sierras de Crestellina y Bermeja, y de frente El Hacho.
En el kilómetro 1,6 tenemos el cruce donde iniciamos el cambio del sentido de marcha mencionado anteriormente. Giramos a la izquierda en vez de continuar recto, y nos adentramos en el sendero PR-A-504, el cual nos conduce a la cumbre en zig-zag a través de una fuerte pendiente. Además de su elevado desnivel, este sendero es muy estrecho, está casi todo cubierto de piedras sueltas, hojas y bellotas secas caídas de los árboles, lo que lo convierte en un terreno muy resbaladizo, agravado aún más por la alta humedad del suelo como consecuencia de las últimas lluvias. Creo que hicimos bien haciendo la ruta al revés.
A unos 100 metros del desvío, está la Calera de los Hinojales (802 msnm). Aquí nos tomamos un breve respiro para reagruparnos antes de continuar subiendo hacia el siguiente punto de interés, que tenemos marcado en el track como Roca Mirador, aunque su nombre real es “Mirador del Tajo Bermejo”.
Para acceder a dicho mirador, tenemos que rodear la gran base rocosa sobre la que se asienta, y que se encuentra a unos 250 metros más arriba del sendero que venimos siguiendo. Aquí nos encontramos con dos alternativas: continuar recto, o bien tomar un desvío a la derecha a través de un estrecho y corto pasillo entre rocas, muy bien acondicionado con una guía de vida anclada a la izquierda según se sube.
La mayoría optamos por la segunda alternativa, siguiendo el track que llevamos, y sólo unos pocos siguieron recto. En la pequeña plataforma rocosa que hace de mirador natural, a una altitud de 917 metros, nos reagrupamos y descansamos unos minutos observando las buenas vistas que nos ofrece en 360º, destacando el Valle del Guadiaro, Cortes de la Frontera y el Macizo de Libar, entre otras.
Acto seguido encaminamos nuestros pasos hacia la Cumbre este del Hacho, también llamado “Variante Pico del Hacho”, que se encuentra a unos 300 metros de distancia y a 997 msnm.
Aquí descansamos unos minutos mientras tomamos un tentempié, sin dejar de contemplar el estupendo paisaje montañoso que tenemos en nuestro rededor. Sin duda alguna, creo que es el mejor mirador natural de esta ruta. A destacar, Los Reales de Sierra Bermeja, Sierra Crestellina y Sierra de las Nieves. El Torrecilla. El Bajo Genal, Jubrique y Genalguacil. Sierra del Oreganal. Jimena de la Frontera, Cortes de la Frontera y el Macizo de Libar. Mar Mediterráneo, Peñón de Gibraltar y la Costa Africana.
Reanudamos la marcha cresteando hacia el cercano Pico del Hacho de Gaucin, a escasos 300 metros desde donde nos encontramos, cuyo Vértice Geodésico nos indica que estamos a 1.011 metros sobre el nivel del mar. Emblemático lugar para la típica fotografía de grupo alrededor de dicho vértice, con bellas panorámicas muy admiradas y fotografiadas desde todos los ángulos, y que van desde el Mar Mediterráneo y la costa africana en lontananza, hasta los pequeños pueblos serranos que nos rodean de los Valles del Guadiaro y del Genal, Jimena de la Frontera y San Pablo de Buceite con la Sierra del Aljibe al fondo, enmarcados en las sierras colindantes.
Ya son casi las once de la mañana, hemos alcanzado la cota más alta del día y recorrido más de la mitad de la ruta, que por añadidura es la más dificultosa.
Así pues, emprendemos el retorno en descenso hacia la vía ferrata (854 msnm), de la que nos separan 1,9 kilómetros, siendo éste el último punto de interés que tenemos marcado. Una vez allí, tal como era de esperar, algunos de nuestros compañeros no pudieron resistirse a subir unos pocos metros.
Pocos antes de llegar a dicha vía ferrata, hay que dejar el sendero y subir un pequeño tramo de unos 200 metros con un acusado desnivel, que cinco de nuestros compañeros decidieron no hacerlos y esperarnos en el cruce. Al reunirnos nuevamente en dicho lugar, notamos la ausencia de unos compañeros que andaban merodeando por los alrededores, sin haberlo notificado previamente, lo cual provocó el natural y preocupante desasosiego en el grupo, hasta que aparecieron al cabo de unos interminables minutos.
Tras este pequeño incidente, seguimos nuestro camino de regreso, llegando casi de inmediato a una casa forestal, que dejamos a nuestra derecha. Cruzamos una portilla y encaramos los últimos tres kilómetros de ruta, alternando suaves y moderadas pendientes en continuas subidas y bajadas a lo largo del sendero que transcurre por la Colada del Camino al Peso (GR-141 y PR-A-245)
Sobre las 12:10 horas cerramos el tramo circular de la ruta, al alcanzar el cruce al que hacíamos mención al principio, que entronca con el sendero PR-A-504, por el cual nos desviamos entonces para subir a la cumbre. Éste nos pareció un buen lugar para almorzar antes de llegar al pueblo, ya próximo.
Pasados unos 30 minutos, reemprendemos la marcha desandando el tramo lineal por el que comenzamos, y llegamos a Gaucin sobre las 14:15 horas, poniendo punto final a esta extraordinaria ruta, habiendo recorrido un total de 7,8 kilómetros en 5 horas y 9 minutos, con paradas incluidas, y unos desniveles acumulados prácticamente iguales, 590 metros positivos y 592 negativos.
Mi valoración personal de la ruta es de nivel moderado, muy bien señalizada y fácil de seguir, excepción hecha de algunos tramos de acusada pendiente, y, por ende, muy resbaladizos. Corta, pero intensa, y muy gratificante, tanto por sus vistas panorámicas próximas y lejanas, como por el variado paisaje por el que discurre, con abundancia de alcornoques, quejigos, algarrobos, encinas y bosquetes de pinos, y algunas formaciones de arbustos mezcladas con castaños y acebuches, alternando con grandes claros a cielo abierto.
También destaca el abundante matorral bajo del tipo lentiscos, aulagas, palmitos, jaras y aulagas, entre otros. Como colofón, tuvimos también la oportunidad de contemplar el vuelo de dos parejas de buitres leonados mientras bajábamos del vértice geodésico. JMRC
















