Sábado 26 de abril de 2.025. 09:00 horas. Después de los dos fracasados intentos de hacer esta ruta anteriormente, debido a las intensas lluvias que hemos padecido en las últimas semanas, por fin hoy tenemos por delante el día perfecto para realizarla. Cielo despejado, buena temperatura y sin viento.
Esta ruta es una combinación de senderismo por la Garganta del Gamero, con la visita al abrigo rupestre de la “Laja Alta”, lugar de gran interés etnológico por la presencia de pinturas rupestres datadas, y luego descender en el camino de vuelta por el monte del Jateadero, en un entorno natural protegido dentro del Parque Natural “Los Alcornocales”.
Nos encontramos en el punto de inicio, entre los kilómetros 6 y 7 de la carretera CA-8201, cerca del Área Recreativa de Los Acebuches. junto al Rancho del Barracón, en el término municipal de Jimena de la Frontera.
l grupo de hoy está compuesto por un total de 28 senderistas, tras tener un par de bajas de última hora y la incomparecencia de una tercera persona, cuyo GPS no acertó a llevarla a su destino, quizás por el corte de carretera anunciado en el cruce con el pueblo de Jimena de la Frontera, el cual no obstante se producía varios kilómetros más arriba de nuestro destino.
Tras la habitual recepción del coordinador del grupo, con sus palabras de bienvenida, descripción de la ruta y consejos útiles, esperamos infructuosamente durante casi 40 minutos la posible llegada de esta compañera, antes de iniciar la marcha sin ella. Comenzamos descendiendo por un carril a la izquierda, que en menos de 500 metros nos lleva hasta el Río Hozgarganta, que va más crecido de lo habitual, con el agua casi al límite superior del puente de piedra, el cual cruzamos sin dificultad alguna.
A continuación, pasamos una portilla junto al arroyo Garganta del Jateadero, y en el kilómetro uno nos desviamos a nuestra izquierda para iniciar el ascenso a la Garganta del Gamero, paralelo al río Hozgarganta. Inicialmente, el sendero está muy bien marcado y transcurre por un frondoso y hermoso bosquete de alcornoques y quejigos, fundamentalmente, pero luego requiere desviarse más a la izquierda para encontrar otros senderos que conducen al abrigo de la “Laja Alta”.
Conforme nos vamos introduciendo en la boscosa Garganta del Gamero y vamos ganando altura, los senderos comienzan a ser más laberínticos y complicados, con algunos tramos casi desaparecidos y completamente cubiertos por una espesa y abundante vegetación, a veces espinosa, creando cierta confusión para seguir el track. Ello, con la dificultad añadida del vadeo de varios arroyos y torrenteras, y algunas zonas con el terreno muy embarrado, cuando no encharcado, y muy resbaladizo, agravado por el manto de hojas secas que cubren el suelo.
Sobre las 11:25 horas, y tras haber caminado unos 3,5 kilómetros, hacemos una breve parada de 15 minutos para reagruparnos y tomar un ligero tentempié.
Reanudamos la marcha y pronto llegamos al arroyo del Gamero, cerca de su desembocadura en el Hozgarganta. Lo vadeamos sin mayor dificultad, y pocos metros más adelante nos encontramos con una bifurcación. Seguimos por nuestra derecha remontando el curso del arroyo a través de una zona boscosa, que, a pesar de su natural encanto, no por ello deja de ser ciertamente confusa para orientarse y atravesar, al igual que lo anteriormente caminado y descrito. Volvemos a vadear el Gamero un par de veces más, buscando los mejores pasos entre ambas vertientes sobre rocas y la vegetación propia de ribera.
Sin alejarnos mucho del cauce, caminamos unos dos kilómetros en las mismas condiciones de dificultad, antes de cruzar el Gamero por cuarta y última vez. Allí hicimos una nueva parada para reagruparnos, que resultó un poco más larga de lo habitual, ya que cuatro compañeros se habían confundido en la bifurcación existente después del primero vado y venían ligeramente retrasados.
Una vez reagrupados, continuamos el ascenso hacia la “Laja Alta”, de cuyo abrigo nos separan unos escasos 700 metros de distancia y 121 metros de altitud. Como ya viene siendo habitual, comenzamos por un sendero claro y bien definido, que pronto tendremos que abandonar, desviándonos más a la izquierda, a través de un bosque de alcornoques, quejigos y brezos con fuerte desnivel y mayor dificultad. Sin embargo, este tramo está sorprendentemente bien señalizado con bastantes hitos.
A las 14:55 horas, en el kilómetro 8,5 de la ruta, alcanzamos nuestro principal objetivo: la gran laja de arenisca que alberga el abrigo rupestre de la “Laja Alta”, a 350 metros sobre el nivel del mar, desde donde podemos contemplar hermosas vistas de la Loma del Altabacar.
Teníamos previsto visitar primeramente la cueva, y luego comer antes de iniciar el regreso. Sin embargo, allí nos encontramos con un grupo de arqueólogos de la Universidad de Granada y del Museo de Málaga, que estaban realizando unos trabajos de datación de las pinturas rupestres que allí se encuentran, únicas en su género, profundizando e investigando sobre posibles nuevos hallazgos arqueológicos de la zona.
Para no entorpecer su labor, acordamos invertir los planes, y amablemente se ofrecieron a darnos una excelente charla didáctica sobre el arte rupestre en España, que engloba el “arte sureño andaluz”, seguido de una breve visita guiada al interior de la cueva, o abrigo, abundando en sus explicaciones “in situ” sobre las pinturas, entre las que destacan, por su excepcionalidad, “los barcos del neolítico”. Todo un lujo inesperado, altamente gratificante.
Las pinturas que conforman su conjunto abarcan temáticas muy diversas, sobre de cuya antigüedad ni los propios investigadores se ponen de acuerdo para dar una fecha exacta. Tradicionalmente se pensaba que los barcos fueron pintados hace 3.000 años, pero según un estudio de la Universidad de Granada en otoño de 2.013, estas muestras de arte rupestre son de hace 6.000 años. Por otro lado, unos análisis de los pigmentos rojos y negros muestran que algunas figuras tienen una datación de 4.000 años a.c.
Agradecidos sobre esta clase magistral de arqueología, una vez descansados y con las energías repuestas, y con la típica fotografía de grupo “en el bolsillo”, a las 16:10 horas iniciamos el camino de regreso subiendo hasta la pista del Cortijo Altabacar, para luego seguir descendiendo a través de la Garganta del Jateadero.
Atrás quedaron los malos momentos que tuvimos que afrontar en el camino de subida, que no obstante aportaron un puntito de aventura a la excursión. Ahora descendemos cómodamente por las cuencas del arroyo Jateadero y del Gamero, cruzando inicialmente un alcornocal, para continuar después por un bosque de acebuches, encinas, algarrobos y madroños, que vienen a desembocar en una llanura de eucaliptos, a falta de cubrir los tres últimos kilómetros de ruta.
Para mayor disfrute de tan hermoso sendero, a lo lejos vamos contemplando Sierra Bermeja con su pico de Los Reales, Sierra Crestellina, Casares, y Jimena de la Frontera.
A las 18:05 horas llegamos al punto de inicio, dando por finalizada esta extraordinaria ruta por uno de los parajes más emblemáticos del Parque Natural de Los Alcornocales, conocido por su rica biodiversidad y su vegetación característica, formando densos bosques de quejigos y alcornoques, fundamentalmente, con abundancia de brezos alrededor de los senderos y áreas más abiertas.
Cuenta también con el típico bosque de ribera junto al río Hozgarganta, con helechos y otras plantas propias de ambientes húmedos. La presencia de arroyos y riachuelos, también sirve de refugio para otras especies de flora mediterránea, adaptadas a las condiciones del parque, de todo lo cual hemos podido disfrutar durante las nueve horas que hemos permanecido en él, con un tiempo en movimiento de cuatro horas y cincuenta minutos.
En total hemos recorrido 14,45 kilómetros, con unas cotas mínimas y máximas de 45 y 422 metros respectivamente, y desniveles acumulados de 698 metros positivos, y 616 metros negativos.
Si se me permite, voy a dar mi valoración personal y subjetiva de la ruta, sin menoscabo de otras opiniones más cualificadas: Ruta muy interesante y muy bonita, con un pequeño toque cultural, de dificultad moderada-alta en el tramo de subida hasta la cueva de la “Laja Alta” por la Garganta del Gamero, y fácil en el camino de regreso bajando por la Garganta del Jateadero.
JMRC














