PICOS DE LA CUEVA Y DEL CONVENTO

Nos reagrupamos en la puerta del restaurante El Quiosco, e iniciamos la marcha a las 9,50. Somos 21 senderistas, hace un día magnifico, soleado, y claro, aunque con mucho frio, tan solo 3 grados

Comenzamos caminando en fila de a dos por el arcén de la carretera. Tras caminar 1.5 km, aproximadamente, nos desviamos a la izquierda, nos quitamos la primera capa de ropa, intuyendo que la subida nos hará entrar en calor.

Iniciamos una suave subida por el bosque, hasta llegar a un macizo de piedra arenisca y de conglomerado. Piedras redondeadas, y con preciosas formas.

 Comenzamos a cruzar este macizo buscando los puntos de menos dificultad. La piedra es muy rugosa y, al estar seca ofrece buen agarre, con lo cual la subida, con un mínimo cuidado y despacito, no ofrece mayor dificultad.  A medida que ganamos altura, las vistas son más atractivas.

Llegamos al mirador “El Arca” donde nos paramos a deleitarnos con las vistas del pantano, que, por cierto, tiene menos agua que de costumbre.

 Reanudamos la marcha y llegamos a un bosque de pinos, donde nos paramos a tomar algo ligero.

Nos dirigimos al al pico de la cueva que está a unos 200 metros de distancia. Hay que tener cuidado con la cabeza para no golpearnos con las ramas bajas de los pinos.

En el pico no hay mucho espacio, con lo que nos tenemos que turnar para disfrutar de sus magníficas vistas y hacer fotos. Bajamos a reencontrarnos con algunos compañeros que han preferido no subir. Reanudamos la marcha y superamos una corta pero fuerte pendiente, posteriormente llaneamos por un precioso pinar, rodeados de ramas de esparto, romero, tomillo y, más adelante, matagallos.

Tomamos un pequeño desvío hasta el mirador del Chorro. Tras hacer algunas fotos, volvemos sobre nuestros pasos y nos dirigimos hasta el Pico Convento, maravillosas panorámicas, no hay casi viento, lo que nos permite disfrutar del momento.  Nos encaminamos hasta el Mirador de los Buitres. Ya no hace frio y no hay casi viento, lo que nos permite pararnos a comer en el mirador, observando el vuelo de los buitres entre bocado y bocado.

Tras acabar la comida y cerciorarnos de que no dejamos ningún rastro de nuestra presencia, encontramos un carril que, en suave descenso, nos conduce al acceso del “Caminito del Rey”. Pese a que ya son las 16 horas, todavía hay grupos dispuestos a iniciar el magnífico recorrido.

Giramos a la izquierda y seguimos caminando a pie de pantano, para al final iniciar una última subida que nos conducirá de nuevo a la entrada del restaurante “El Quiosco” donde nos paramos a tomar café.

Hemos llegado a las 15,50. Hemos tardado 6 horas en recorrer 13 kilómetros con 460 metros de desnivel.

Una de estas rutas que se pueden repetir una y otra vez sin llegar a cansarte.

Hemos pasado un gran día de senderismo.