PELAYO – TARIFA

Sábado 13 de abril de 2.024. Hoy cambiamos de escenario, dejamos la montaña y nos vamos a la costa, más concretamente al Parque Natural del Estrecho. No es la primera vez que venimos a este parque, que ya hemos visitado en más de una ocasión, si bien hoy introducimos una pequeña variante en la ruta a seguir.

Partiendo como siempre de la algecireña barriada de Pelayo, en vez de bajar a la costa siguiendo el camino Huerta Grande-antiguo cuartel de la Guardia de Civil de Arenillas, esta vez lo haremos por el camino Garganta de Marchenilla-Torre de Guadalmesí, previa parada en el Mirador del Cerro del Tambor.

El Parque Natural del Estrecho es un espacio marítimo-terrestre formado hace millones de años, fruto de la evolución geológica, donde los fuertes vientos de levante y poniente han configurado esta peculiar zona, dotándola de una singular belleza paisajística, teniendo como máximo exponente sus acantilados, plataformas de abrasión, los flych, pequeñas calas rocosas, grandes playas arenosas y sistemas dunares, que albergan una variada fauna, siendo las aves su principal protagonista.

Como quiera que la ruta de hoy es lineal, para facilitar el regreso a Pelayo una vez concluida la ruta, previamente hemos dejado algunos coches en Tarifa, cuyos conductores volvieron en autobús.

Antes de iniciar la marcha, a las 10:05 horas, el coordinador-responsable del grupo saluda y da la bienvenida a todos los participantes, acompañada de una breve explicación de la ruta y algunas indicaciones a tener en cuenta durante la jornada.

Bajando por la calle Peña Lara, cruzamos la carretera por un túnel y entramos en la Garganta de Marchenilla, que en estos días primaverales se viste de gala con su frondosa vegetación.  Cruzamos el arroyo del mismo nombre, y un kilómetro más adelante conectamos con el Sendero del Cerro del Tambor, por el que caminaremos   unos cinco kilómetros en suave bajada entre bellos ejemplares de alcornoques y acebuches, y una vegetación arbustiva dominada por especies mediterráneas como lentiscos, palmitos y hérguenes, junto con zonas de pastos donde podemos ver bastantes vacas y pocas ovejas.

Entre nubes, pronto empezamos a divisar el Estrecho propiamente dicho, la costa africana y el Jebel Musa (o “Mujer dormida”, o “La mujer muerta” como también se le conoce popularmente en Ceuta).

En su tramo final, el sendero gana altura hacia un parque eólico que hay sobre la loma, y adentrándose en una masa cerrada de matorral a nuestra izquierda, baja hacia un antiguo bunker, convertido ahora en mirador y que marca el final del sendero.

Casi sin darnos cuenta, extasiados por el paisaje que nos rodea y las fantásticas vistas que tenemos por delante, hemos llegado al Mirador del Sendero del Tambor, kilómetro 6,5 de la ruta, lugar escogido de antemano para tomar un tentempié y descansar unos 10 minutos mientras “contemplamos” la invisible línea que separa el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo.

En una excelente panorámica, también podemos ver Punta Acebuche, la Ensenada del Tolmo, y Cala Arenillas, la única playa de arena de la costa mediterránea del parque, y algunas plataformas de abrasión. Y como no, frente a nosotros, siempre África y el Monte Jebel Musa.

A continuación, desandamos nuestros pasos unos 600 metros para volver al parque eólico, y continuar ahora por la Vía del Estrecho descendiendo hacia la Colada de la Costa y Camino de Algeciras para llegar a la Torre de Guadalmesí, que fue mandada construir en 1.588 durante el mandato de Felipe II.  Esta torre toma su nombre del arroyo cercano que desemboca a sus pies, y a la que también se la conoce como Torre de Guadalmedina. El nombre de Guadalmesí proviene del árabe y significa” Río de las Mujeres”.

Prácticamente estamos en el Ecuador de la ruta, y son las 12:55 horas cuando llegamos a tan emblemático lugar. Vadeamos el arroyo y subimos a una pequeña planicie donde se encuentra la torre y un pequeño observatorio de aves. A la sombra de este observatorio, aprovechamos una vez más para reagruparnos y disfrutar de las espléndidas vistas del entorno, y como era de esperar, no podemos dejar de pasar la ocasión para tomar las típicas fotografías de grupo alrededor de este icónico observatorio, tras lo cual continuamos nuestro camino, ya por el término municipal de Tarifa.

Seguimos por la Colada de la Costa, y un poco más adelante dejamos la pista y nos desviamos ligeramente a la izquierda por una vereda balizada como Sendero Europeo Arco Mediterráneo, GR-92, que nos acerca un poco más al acantilado. Se trata de una recuperación de la vía pecuaria “La Marchenilla” como itinerario ecuestre y senderista, como muy bien señalan los numerosos postes verdes que hay a lo largo del camino con las iniciales V.P, y lo atestiguan asimismo la constante presencia de ganado vacuno.

Según caminamos siguiendo la línea del acantilado, podemos ver las formaciones conocidas como “flysch”, que nos acompañarán a lo largo de toda esta parte costera de la ruta, así como las plataformas de abrasión y los estratos verticales y horizontales del flysch. Las plataformas de abrasión son fruto de la lenta erosión de formaciones rocosas semisumergidas en zonas intermareales, mientras que los flysch se forman en los taludes y son sedimentarios, al alternar capas de rocas duras (calizas y areniscas) con otras más blandas (arcilla).

Siguiendo el itinerario, tenemos que cruzar el Arroyo de Los Alhelíes, el Arroyo Viñas (cercano a Punta Canales), el Arroyo Barranco del Caballo, y el Arroyo Barranco de Oliveros, antes de llegar sobre las 14:07 horas a Punta Oliveros, donde un pequeño merendero ha venido a sustituir a las antiguas ruinas de un viejo cuartel de la Guardia Civil, donde, siguiendo nuestra costumbre, paramos una media hora para comer.

A partir de aquí caminamos por las zonas conocidas como de Los Parentones, Becerrillo y Tres Hermanas, acercándonos en algunos tramos un poco más a los fenómenos geológicos citados y tan característicos del Parque Natural del Estrecho, así como a los antiguos y abandonados bunkers, cuarteles de la Guardia Civil, y otras instalaciones de vigilancia y defensa que jalonan todo el frente litoral, sin olvidarnos del Centro de Control Marítimo del Estrecho ubicado en la parte alta

Llevamos recorridos unos 18 kilómetros y ya tenemos a Tarifa muy cerca. Al llegar a las proximidades de Punta Camorro, se acaba el sendero paralelo a la costa y se desvía un poco hacia una pequeña loma cercana, a la que accedemos fácilmente a través de un pequeño puente de madera ubicado sobre un estrecho barranco, al que le siguen unas escaleras muy bien dispuestas e integradas sobre la propia pendiente del terreno.

Una vez arriba, nos encontramos con una pequeña zona de umbría con abundante vegetación, destacando la bella planta conocida como “Acanto”. Es una planta perenne originaria de la región mediterránea, y se caracteriza por sus hojas grandes y dentadas, que crecen en forma de roseta basal. Además, produce espectaculares inflorescencias erguidas compuestas por numerosas flores de colores blancos o rosados.

Salimos de este refrescante “oasis floral”, y al cabo de unos 700 metros llegamos finalmente a Tarifa. Junto a la Torre de Los Maderos, en la esquina sur oriental de la Muralla de la Aljaranda, junto al puerto, esperamos a que lleguen los últimos compañeros y prácticamente aquí ponemos punto final a la ruta de hoy a las 16:11 horas. Un kilómetro más de recorrido urbano tarifeño, con parada incluida en un bar a mitad de camino para tomar un café, nos lleva finalmente a nuestros coches, y de vuelta a casa.

Características de la ruta:

Lineal, de fácil a moderado, debido a los casi 20 kilómetros recorridos por un terreno algo abrupto en algunos tramos, pero muy gratificante en general.

Distancia recorrida: 19,8 kilómetros por mi GPS, 20,2 kms según Wikiloc.

Tiempos: Total: 06h 32’ / En movimiento: 05h 08’ / Detenidos: 01h. 24’

Velocidad media: 3,03 km/hora / Promedio en movimiento: 3,9 km/h.

Alturas mínimas y máximas: – 7 m / + 196 m. respectivamente, medidas por mi GPS. (Según Wikiloc: -10 m y +234 metros).

Desniveles positivos y negativos: 574 y 688 metros respectivamente.

(Según Wikiloc: 253 y 450 metros)

(Con estos bailes de datos, no resulta fácil decidirse por los que puedan ser más correctos)